Mira que le tenia yo ganas a la madre de Pepe, y aprovechando que estaba de viaje de fin de carrera, decidi que era mi oportunidad de intentar que esa maciza divorciada y cincuentona cayera en mis redes; mi colegas decian que era un fantasma, pero yo los invite a conectarse al video chat y que descubrieran que iba a pasar con aquella emocionante cita.