Si es que ya no te puedes fiar ni de la tipica ama de casa que se dedica a hacer ganchillo en casa y a cuidar de su marido, dale un ordenador, una webcam y en pocos meses se estara cascando pajas ante la mirada de cientos de tios con la polla bien arriba.
Cuando mis colegas y yo vimos en el chat porno como esta preñada follaba con su marido, nos temiamos que en cualquier momento rompiera aguas y se pusiera de parto alli delante nuestro; luego los protas explicaron que la mujer ya estaba de ocho meses, y que ese polvo por chat era el ultimo homenaje que se daba antes de esperar el nacimiento de su hijo.
Mira que le tenia yo ganas a la madre de Pepe, y aprovechando que estaba de viaje de fin de carrera, decidi que era mi oportunidad de intentar que esa maciza divorciada y cincuentona cayera en mis redes; mi colegas decian que era un fantasma, pero yo los invite a conectarse al video chat y que descubrieran que iba a pasar con aquella emocionante cita.